Fisioterapia para el dolor en las relaciones sexuales en Valencia
Las relaciones sexuales no deberían doler. Buscamos el origen de tu dolor y trabajamos la musculatura y las cicatrices, con calma y sin juicios.
Contenido del artículo
Qué es la dispareunia
La dispareunia, o coitalgia, es el dolor que aparece antes, durante o después de las relaciones sexuales. También puede notarse en una revisión ginecológica o al ponerte un tampón.
Es un tema del que todavía se habla poco, y muchas mujeres lo esconden sin saber que hay técnicas para tratarlo. Si te pasa, no tienes que aguantarlo.
Grados del dolor
- Primer grado. Hay dolor, pero no impide la penetración.
- Segundo grado. El dolor impide a veces la penetración.
- Tercer grado. El dolor hace imposible la penetración.
Por qué aparece
Las causas pueden ser muy distintas. Tras una episiotomía o un desgarro, la cicatriz puede quedar dura y poco flexible, y tensar la musculatura de alrededor. También pueden influir la falta de lubricación, los cambios hormonales, las cirugías genitales, la endometriosis, las infecciones, el exceso de ejercicios de tonificación o el vaginismo.
Cuando hay una parte emocional, como el miedo, los nervios o una experiencia traumática, conviene contar también con psicología o sexología.
“El dolor en las relaciones sexuales no es algo que debas normalizar”
Cómo trabajamos la dispareunia
Muchas mujeres saben contraer el suelo pélvico, pero no soltarlo. Aprendes a relajarlo de forma consciente.
Técnicas intravaginales para reducir la tensión de los músculos y las fascias. Antes te explicamos cada paso y paramos cuando lo necesites.
Mejora la flexibilidad de la zona. Te enseñamos a hacerlo para que puedas seguir en casa.
Si tienes una cicatriz de episiotomía o de desgarro, la estiramos y la movilizamos para que sea más flexible.
Ejercicios que trabajan la faja abdominal y el suelo pélvico sin aumentar la presión sobre el periné.
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La valoración, el punto de partida
Para saber de dónde viene el dolor, exploramos los músculos pélvicos, su tono, tu capacidad para contraerlos y relajarlos y el estado de las cicatrices. También buscamos contracturas, adherencias o bandas tensas. Con esa información preparamos tu plan de trabajo.
Si el origen es médico, como una infección, te derivamos a ginecología.
¿Qué se trabaja en la fisioterapia para la dispareunia?
Cuando el dolor tiene un origen muscular o está relacionado con una cicatriz, la fisioterapia ayuda a recuperar la movilidad y la relajación de la zona. Todo se adapta a lo que encontramos en la valoración y a cómo te sientes.
Relajación consciente del suelo pélvico.
Movilidad y elasticidad de las cicatrices.
Reducción de contracturas y puntos de tensión.
Pautas y ejercicios para seguir en casa.
Tu recorrido en la clínica empieza así
PASO 1.
Valoración inicial
Todas las pacientes comienzan con una primera sesión individual.
- Analizamos tu caso en profundidad.
- Realizamos la exploración necesaria.
- Te explicamos qué está ocurriendo y por qué.
- Diseñamos un plan de tratamiento personalizado.
- Todo sin compromiso posterior.
PASO 2.
PASO 3.
Seguimiento y evolución
Tu proceso no termina en una sesión. Evoluciona contigo.
- Reevaluamos periódicamente tu progreso.
- Ajustamos el plan cuando es necesario.
- Puedes combinar sesiones individuales y colectivas según tus avances.
Preguntas Frecuentes
Si te estás haciendo estas preguntas, no eres la única. Aquí las respondemos con claridad.
Es frecuente, pero no es algo que debas normalizar. Si te duele, conviene averiguar por qué.
Si no te ha visto nadie, es lo recomendable para descartar una causa médica, como una infección. Después valoramos la parte muscular.
Puede tenerla. Las cicatrices de episiotomía o de desgarro pueden quedar duras y tensar la zona. Las revisamos en la valoración.
Pueden ayudar si hay sequedad o falta de lubricación, pero no resuelven una tensión muscular. Te orientamos según tu caso.
Lo hablamos contigo. Lo importante es que no sean algo que temas o que te haga daño, y vamos adaptando las pautas.
Depende de cada paciente: de la base con la que llegas, de si hay una lesión o dolencia más profunda y de tu implicación con los ejercicios en casa. Después de la primera sesión determinamos el tratamiento adecuado. Si necesitas un seguimiento individual, lo más habitual es notar mejoría con un primer bono de 5 sesiones. A partir de ahí, si sigues las pautas en casa, puede que solo necesites volver para controles puntuales. Si hay una lesión más profunda, quizá necesites ir más allá de ese primer bono.