Fisioterapia para hemorroides y fisuras anales en Valencia
Las hemorroides y las fisuras duelen y se callan mucho. Trabajamos lo que suele estar detrás, como el estreñimiento y el esfuerzo al evacuar, junto con tu médica.
Contenido del artículo
Qué son las hemorroides
Son una inflamación y dilatación de las pequeñas venas de la zona anal. Pueden ser externas o internas, y causan molestias o sangrado, sobre todo al estar mucho tiempo sentada o al hacer ejercicio. Son frecuentes en el embarazo, con el suelo pélvico debilitado o con estreñimiento crónico.
Qué son las fisuras anales
Una fisura es un corte o una grieta en la mucosa del ano. La provocan el estreñimiento, las heces duras, un parto vaginal o los esfuerzos repetidos. Sus síntomas son dolor, picor, quemazón, sangrado tras evacuar o un bulto visible.
En la mayoría de los casos se curan con tratamiento tópico. Cuando no se cierran, pueden necesitar cirugía, y esa decisión es médica.
“El estreñimiento es la causa principal del dolor anal, las hemorroides y las fisuras”
Cómo trabajamos estas molestias
Te enseñamos la postura correcta en el baño, con los pies en alto, y a no empujar.
Aprendes a usar la respiración para relajar los esfínteres.
Cuando el dolor hace que la zona se contraiga, trabajamos para que la musculatura se relaje.
Si el suelo pélvico está débil, lo fortalecemos con ejercicios adaptados.
Revisamos agua, fibra y movimiento para que las heces sean más blandas.
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En el embarazo y el postparto
Son dos etapas especialmente propensas. El estreñimiento, la presión del útero y los pujos del parto favorecen las hemorroides. Si es tu caso, adaptamos las pautas a tu momento.
Tu médica primero
Si tienes sangrado, debe valorarlo un médico para descartar otras causas. La fisioterapia acompaña, y no sustituye ese estudio ni el tratamiento que te indiquen.
¿Qué se trabaja en la fisioterapia para hemorroides y fisuras?
La fisioterapia no elimina una hemorroide, pero puede actuar sobre lo que la empeora: el esfuerzo al evacuar, la tensión y la falta de movimiento.
Postura y técnica al evacuar.
Tono del suelo pélvico.
Relajación de los esfínteres.
Hábitos que previenen el estreñimiento.
Tu recorrido en la clínica empieza así
PASO 1.
Valoración inicial
Todas las pacientes comienzan con una primera sesión individual.
- Analizamos tu caso en profundidad.
- Realizamos la exploración necesaria.
- Te explicamos qué está ocurriendo y por qué.
- Diseñamos un plan de tratamiento personalizado.
- Todo sin compromiso posterior.
PASO 2.
PASO 3.
Seguimiento y evolución
Tu proceso no termina en una sesión. Evoluciona contigo.
- Reevaluamos periódicamente tu progreso.
- Ajustamos el plan cuando es necesario.
- Puedes combinar sesiones individuales y colectivas según tus avances.
Preguntas Frecuentes
Si te estás haciendo estas preguntas, no eres la única. Aquí las respondemos con claridad.
No las elimina, pero ayuda a reducir lo que las agrava y a prevenir nuevos episodios. El tratamiento médico lo indica tu médica.
Sí. Cualquier sangrado debe valorarlo un profesional médico.
Caminar, nadar o bailar suelen ir bien. Conviene evitar los esfuerzos fuertes con la zona comprimida, como el spinning, mientras tengas molestias.
El útero presiona las venas de la pelvis y las hormonas enlentecen el intestino, lo que favorece el estreñimiento.
Hablamos de tus síntomas y tus hábitos, y valoramos tu suelo pélvico. Te explicamos todo antes y nada se hace sin tu permiso.
Depende de cada paciente: de la base con la que llegas, de si hay una lesión o dolencia más profunda y de tu implicación con los ejercicios en casa. Después de la primera sesión determinamos el tratamiento adecuado. Si necesitas un seguimiento individual, lo más habitual es notar mejoría con un primer bono de 5 sesiones. A partir de ahí, si sigues las pautas en casa, puede que solo necesites volver para controles puntuales. Si hay una lesión más profunda, quizá necesites ir más allá de ese primer bono.