Fisioterapia ginecológica para la menopausia en Valencia
Ágata Krupa. Especialista en fisioterapia de Suelo Pélvico en Valencia. Te acompañamos en la menopausia con atención personalizada, basada en evidencia clínica y experiencia real.
Contenido del artículo
Fisioterapia ginecológica para la menopausia
Con el fin de la edad fértil, la menopausia da paso a un tiempo nuevo, que es diferente y único para cada una de nosotras. El cese permanente de la menstruación tiene correlaciones fisiológicas. La bajada de los estrógenos reduce el tono muscular, sobre todo en la zona abdominal y pélvica, y favorece que en esta etapa aparezcan molestias como la rigidez o los dolores articulares y musculares, la pérdida de masa muscular, la incontinencia urinaria o fecal, la sequedad vaginal o los prolapsos.
La fisioterapia para mujeres en edad de menopausia está enfocada en mantener la salud pélvica en buen estado durante esos cambios. Si tienes alguno de estos problemas, aplico los siguientes servicios de fisioterapia ginecológica para mejorar tu calidad de vida:
- Incontinencia urinaria
- Incontinencia fecal
- Tratamientos para el prolapso
- Terapia manual descontracturante
- Tratamientos tras cirugías ginecológicas y de mama

Qué cambia en tu suelo pélvico
Cada mujer tiene unos niveles hormonales distintos, así que el riesgo de sufrir una disfunción uroginecológica no es igual para todas. En consulta, las más habituales en la menopausia son estas:
- Pérdidas de orina al toser, estornudar, reír, saltar o levantar peso, por la debilidad de los esfínteres de la uretra y de la musculatura que rodea la vagina.
- Sensación de bulto o de peso en la vagina, sobre todo al levantarte o al coger peso, cuando la vejiga o el útero descienden.
- Estreñimiento, porque con menos tono abdominal y pélvico el tránsito intestinal se vuelve más lento.
- Dolor lumbar y pélvico, al que contribuyen la pérdida de masa ósea y el debilitamiento de la musculatura profunda del abdomen y del suelo pélvico.
Muchas de las pacientes que llegan con pérdidas de orina en esta etapa tuvieron partos vaginales con desgarro o episiotomía y no trabajaron su suelo pélvico después. Nunca es tarde para empezar a trabajarlo.
“La menopausia da paso a un tiempo nuevo, que es diferente y único para cada una de nosotras”
Cómo trabajamos en la menopausia
Electroestimulación intravaginal, biofeedback con sondas vaginales, ejercicios de suelo pélvico y ejercicios abdominales que no cargan el periné. Las sesiones son individuales, adaptadas a tus necesidades, y en cada cita revisamos cómo responde tu musculatura.
Biofeedback del suelo pélvico, electroestimulación anal o vaginal y ejercicios para fortalecer la musculatura pélvica, con especial atención al músculo elevador del ano. Lo combinamos con trabajo de core, posturas para defecar, técnicas manuales para el estreñimiento y pautas de alimentación.
Reeducación postural, ejercicios de suelo pélvico con biofeedback, electroestimulación vaginal y entrenamiento abdominal hipopresivo. Aprendes posturas que reducen la carga sobre el suelo pélvico en los momentos de más esfuerzo, como al defecar o levantar peso. También preparamos y acompañamos la cirugía en prolapsos de tercer y cuarto grado.
Tratamientos descontracturantes y de enfoque global, como complemento a las demás terapias.
Fisioterapia después de una histerectomía, una mastectomía u otras intervenciones de los órganos genitales, con trabajo sobre cicatrices dolorosas o hundidas y entrenamiento específico cuando las molestias continúan tras una cirugía de prolapso con malla. Durante el tratamiento oncológico te ayudamos con la sequedad vaginal y la calidad de vida, siempre en coordinación con tu equipo médico.
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Ejercicio en la menopausia, con supervisión al principio
Durante la menopausia conviene ejercitar el suelo pélvico, la musculatura abdominal profunda y todos los tejidos que mantienen la estabilidad lumbopélvica. Te recomiendo que las primeras sesiones las hagas con una profesional, que te enseñe a localizar y contraer bien la musculatura, y que después continúes en casa con tu tabla de ejercicios.
La tabla que solemos pautar se centra en el suelo pélvico, el transverso abdominal y la musculatura profunda de la espalda, y combina varios tipos de trabajo:
- Toma de conciencia del suelo pélvico con respiración costal, con contracciones lentas y relajaciones todavía más largas.
- Puente sobre hombros con fitball, subiendo y bajando vértebra a vértebra.
- Ejercicio hipopresivo tumbada, con apnea y apertura de costillas.
- Equilibrio de pie con el balón, sin perder la elongación de la columna.
- Trabajo de core en cuadrupedia, estirando brazo y pierna contrarios.
Lo ideal es practicarla al menos dos veces a la semana. Si prefieres hacerlo acompañada, las clases de pilates en grupos reducidos con una fisioterapeuta especializada en ginecología son otra buena opción.
Tu ginecóloga, siempre en el equipo
La fisioterapia acompaña, pero no sustituye a la consulta de ginecología. Es quien revisa el estado de tus órganos pélvicos y decide si necesitas un tratamiento hormonal. Muchas pacientes llegan a la fisioterapeuta especializada en uroginecología derivadas desde allí. Si tienes cualquier sangrado vaginal después de llevar un año sin regla, aunque sea poco o una sola vez, pide cita con tu médico antes de nada.
¿Qué se trabaja en la fisioterapia para la menopausia?
La fisioterapia ginecológica en la menopausia se centra en el suelo pélvico y en la musculatura que lo rodea. El objetivo es que te muevas con más seguridad, que tengas más control sobre la vejiga y el intestino y que las molestias íntimas pesen menos en tu día a día.
Todo empieza con una valoración de fisioterapia en la que exploramos el suelo pélvico, la musculatura abdominal y la zona lumbar. Con lo que vemos ahí diseñamos un plan individual que combina sesiones en consulta y ejercicios para casa.
Trabajamos dentro de lo que te indique tu ginecóloga o tu médico. La fisioterapia no sustituye al tratamiento médico de la menopausia ni a las revisiones ginecológicas, y se suma a ellos para mejorar tu calidad de vida.
Trabajamos el tono y el control del suelo pélvico cuando hay pérdidas de orina, gases o heces.
Ejercicio terapéutico y terapia manual para el dolor lumbar y pélvico.
Trabajo postural y abdominal hipopresivo si notas sensación de peso en la vagina.
Cuidado de cicatrices y de las molestias íntimas tras una cirugía o durante el tratamiento oncológico.
Tu recorrido en la clínica empieza así
PASO 1.
Valoración inicial
Todas las pacientes comienzan con una primera sesión individual.
- Analizamos tu caso en profundidad.
- Realizamos la exploración necesaria.
- Te explicamos qué está ocurriendo y por qué.
- Diseñamos un plan de tratamiento personalizado.
- Todo sin compromiso posterior.
PASO 2.
PASO 3.
Seguimiento y evolución
Tu proceso no termina en una sesión. Evoluciona contigo.
- Reevaluamos periódicamente tu progreso.
- Ajustamos el plan cuando es necesario.
- Puedes combinar sesiones individuales y colectivas según tus avances.
Preguntas Frecuentes
Si te estás haciendo estas preguntas, no eres la única. Aquí las respondemos con claridad.
No hace falta una visita previa para pedir cita de fisioterapia, aunque ayuda mucho saber si tienes alguna infección, inflamación, prolapso o trastorno hormonal. Lo habitual es que ginecología y fisioterapia trabajen juntas. Si tienes sangrado vaginal tras un año sin regla, consulta primero con tu médico.
No. Si necesitas tratamiento hormonal lo decide tu ginecóloga. La fisioterapia trabaja la musculatura del suelo pélvico, el abdomen y la postura, y puede hacerse a la vez que cualquier tratamiento médico.
Todos los servicios de suelo pélvico empiezan con una sesión de valoración de fisioterapia. Exploramos la musculatura del suelo pélvico, la abdominal y la zona lumbar, hablamos de tus síntomas y de tu historia, y a partir de ahí se decide el tratamiento individual.
Sí, y es parte del tratamiento. Te recomendamos que las primeras sesiones sean con supervisión para aprender a contraer bien la musculatura y que después sigas en casa con tu tabla, al menos dos veces por semana.
Sí. Hacemos consultas por videollamada adaptadas a tu historial y a tus necesidades, en las que trabajamos un plan de ejercicios para la incontinencia, el prolapso u otras molestias. Al terminar recibes un informe y tus tablas de ejercicios.