Skip to content

Fisioterapia para la vulvodinia en Valencia

Ágata Krupa. Especialista en fisioterapia de Suelo Pélvico en Valencia. Te acompañamos en el dolor vulvar persistente con un trabajo individual, basado en evidencia clínica.

Vulvodinia
Atención individual Trabajo coordinado con ginecología

Contenido del artículo

Qué es la vulvodinia

La vulvodinia es un dolor en la vulva que dura al menos tres meses y que no tiene una causa clara que lo explique. Así la definen las sociedades científicas que estudian el dolor vulvar y la salud sexual femenina. La vulva suele tener un aspecto normal, sin lesiones visibles, y aun así duele.

Se describe como quemazón, escozor, pinchazos o dolor punzante, a veces con irradiación hacia las ingles, los muslos o la zona del ano. Puede afectar a toda la vulva o solo a una parte, como el vestíbulo, que es la entrada de la vagina. En unas mujeres aparece de forma espontánea, sin que nada lo desencadene, y en otras al contacto, durante las relaciones sexuales, en una revisión ginecológica, al ponerse un tampón, con la higiene diaria, con el roce de la ropa ajustada o simplemente al sentarse.

Dos manos entrelazadas, símbolo de acompañamiento en el dolor vulvar

Primero, ginecología

Como la vulvodinia es un dolor sin una causa concreta, antes hay que descartar las que sí la tienen, como infecciones o enfermedades de la piel de la vulva. Esa valoración la hace ginecología. La fisioterapia de suelo pélvico entra después, o a la vez que el tratamiento médico, para trabajar la parte muscular del dolor.

No siempre se sabe por qué aparece. Entre los factores que pueden estar relacionados se citan la irritación o la hipersensibilidad de los nervios de la zona, las infecciones vaginales o urinarias previas, los cambios hormonales, una lesión en el parto o tras una cirugía y la disfunción de la musculatura del suelo pélvico.

Qué aporta la fisioterapia

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos recomienda abordar el dolor vulvar persistente de forma individual y con un equipo de varios profesionales, entre ellos fisioterapeutas, psicología clínica, terapia sexual y unidades del dolor. En la vestibulodinia provocada, el tipo más frecuente, un ensayo clínico de 2021 comparó un programa de fisioterapia (educación, ejercicios de suelo pélvico con biofeedback, terapia manual y dilatadores) con un anestésico tópico, y sus conclusiones respaldan la fisioterapia como tratamiento de primera elección.

El objetivo es enseñar a la musculatura del suelo pélvico a responder de forma controlada ante el contacto

“El objetivo es enseñar a la musculatura del suelo pélvico a responder de forma controlada ante el contacto”

Cómo trabajamos la vulvodinia

Cómo trabajamos la vulvodinia

En las primeras sesiones te explicamos cómo es la anatomía de la musculatura pélvica y cómo funciona, con láminas, modelos de pelvis y ejercicios de palpación de los huesos de la pelvis. Entender qué pasa ayuda a manejar el miedo al dolor.

Contenido del artículo

Un trabajo en equipo

En el dolor vulvar persistente se mezclan aspectos físicos y emocionales, y por eso funciona mejor un enfoque compartido. Ginecología valora y trata la parte médica, la fisioterapia de suelo pélvico se ocupa de la musculatura y de los tejidos, y la psicología o la sexología ayudan con el miedo al dolor, la ansiedad o el impacto en la pareja cuando hace falta.

Tu dolor es real aunque no se vea nada en la exploración. Te lo decimos desde la primera sesión, porque muchas mujeres llegan después de haber oído lo contrario.

Objetivos realistas

El dolor vulvar persistente es un cuadro complejo y rara vez mejora de un día para otro, incluso con el tratamiento adecuado. Por eso, tras la valoración de fisioterapia, fijamos contigo objetivos concretos y alcanzables, como poder ponerte un tampón, sentarte más rato sin molestias o volver a una revisión ginecológica con menos tensión, y vamos revisándolos.

En tu día a día

Entre sesiones te pautamos ejercicios de respiración y de relajación del suelo pélvico que puedes hacer sentada en una silla, con la pelvis neutra y la espalda estirada, y estiramientos de la zona lumbar y los glúteos. También revisamos contigo los roces que te molestan, como la ropa ajustada o pasar mucho tiempo sentada en superficies duras, para buscar alternativas.

¿Qué se trabaja en la fisioterapia para la vulvodinia?

La fisioterapia de suelo pélvico trabaja la parte muscular y de los tejidos que acompaña con frecuencia al dolor vulvar. Con la valoración vemos el tono de tu musculatura, si eres capaz de relajarla voluntariamente, la elasticidad de los tejidos y la presencia de cicatrices o bandas tensas.

Con esa información planificamos un tratamiento individual que combina educación, técnicas manuales, ejercicios y, si encaja, dilatadores. Lo coordinamos con tu ginecóloga y, si lo necesitas, con psicología o sexología.

El objetivo es que entiendas tu cuerpo, que tu musculatura aprenda a relajarse ante el contacto y que tengas herramientas propias para manejar el dolor en tu vida diaria. Trabajamos siempre a tu ritmo y respetando tu umbral de dolor, y revisamos contigo los objetivos a medida que avanzas.

Entender cómo funciona tu suelo pélvico y qué relación tiene con el dolor.

Reducir la tensión de los tejidos con técnicas manuales y dilatadores.

Aprender a relajar la musculatura pélvica ante el contacto.

Contar con ejercicios de respiración y estiramientos para tu día a día.

Tu recorrido en la clínica empieza así

PASO 1.

Valoración inicial

Todas las pacientes comienzan con una primera sesión individual.

  • Analizamos tu caso en profundidad.
  • Realizamos la exploración necesaria.
  • Te explicamos qué está ocurriendo y por qué.
  • Diseñamos un plan de tratamiento personalizado.
  • Todo sin compromiso posterior.

PASO 2.

Opción A

Tratamiento individual

Tras la valoración, si tu caso requiere un abordaje específico o más intensivo, trabajaremos en sesiones individuales adaptadas a ti.

Opción B

Clases colectivas

Si no hay lesión compleja o como complemento al tratamiento individual, podemos recomendarte clases en grupo reducido.

PASO 3.

Seguimiento y evolución

Tu proceso no termina en una sesión. Evoluciona contigo.

  • Reevaluamos periódicamente tu progreso.
  • Ajustamos el plan cuando es necesario.
  • Puedes combinar sesiones individuales y colectivas según tus avances.

Preguntas Frecuentes

Si te estás haciendo estas preguntas, no eres la única. Aquí las respondemos con claridad.

La vulvodinia es dolor en la vulva, persistente y sin una causa clara. El vaginismo es un aumento del tono de la musculatura del suelo pélvico que cierra la entrada de la vagina y dificulta la penetración. Pueden darse a la vez, y en la valoración vemos qué componente muscular hay en tu caso.