Fisioterapia para la incontinencia urinaria en Valencia
Ágata Krupa. Especialista en fisioterapia de Suelo Pélvico en Valencia. Trabajamos la incontinencia con atención personalizada, basada en evidencia clínica y experiencia real.
Contenido del artículo
Tipos de incontinencia urinaria
Hay varios tipos de incontinencia urinaria: de esfuerzo, de urgencia, mixta y continua. La de esfuerzo es la pérdida de orina que aparece al toser, estornudar, reír, saltar o hacer ejercicios de impacto como los abdominales. En la de urgencia, las ganas de orinar llegan de golpe y se escapa la orina antes de llegar al baño. La mixta combina las dos.
Antes de elegir el tratamiento hay que saber qué tipo de incontinencia tienes y qué la está provocando. Por eso todo empieza con una valoración de fisioterapia del suelo pélvico.

Por qué aparecen las pérdidas de orina
Para contener la orina, la musculatura del suelo pélvico necesita fuerza y buen tono para mantener cerrada la uretra en reposo y también cuando sube la presión dentro del abdomen, por ejemplo al toser o al saltar. Entre las causas más habituales de la incontinencia de esfuerzo están:
- La pérdida de tono de la musculatura del suelo pélvico, encargada de la sujeción.
- La hipermovilidad de la vejiga y un cierre uretral más débil, por cirugías, lesiones de los músculos o de los nervios pélvicos o roturas del soporte miofascial.
- Los defectos de estabilización lumbopélvica, como el dolor lumbar crónico o la diástasis de los rectos abdominales.
- La falta de conciencia del suelo pélvico. Muchas mujeres, al intentar contraer el suelo pélvico, activan los abdominales o los glúteos.
- La presión abdominal elevada de forma crónica, por estreñimiento, abdominales tradicionales, correr, obesidad, asma o tabaco.
- El embarazo y el parto, sobre todo con desgarros o episiotomía, y los embarazos múltiples.
“Muchas mujeres, al intentar contraer el suelo pélvico, activan los abdominales o los glúteos”
Cómo trabajamos la incontinencia
Te enseñamos la técnica correcta de las contracciones del suelo pélvico con sondas vaginales y biofeedback, primero en sesiones individuales y después en clases grupales. El educador perineal te deja ver si la contracción que haces es la correcta.
Sirve para activar la musculatura y mejorar la propiocepción. En la incontinencia de urgencia se usa también para inhibir la hiperactividad de la vejiga.
Masaje vaginal cuando hay cicatrices dolorosas tras el parto, técnicas miofasciales si hay fibrosis y palpación vaginal para mejorar la contracción. La punción seca se reserva para hipotonías, contracturas o acortamientos del suelo pélvico.
Combinan posturas específicas con una técnica respiratoria que reduce la presión dentro del abdomen y tonifica la musculatura postural. No se practican durante el embarazo.
Aprendes las posiciones neutras de la pelvis y de la columna y a activar el suelo pélvico antes de los esfuerzos del día a día, como toser, coger peso o levantarte.
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Dolor lumbar e incontinencia, una relación que se olvida
El suelo pélvico no solo sostiene los órganos pélvicos y participa en la continencia. Junto con el transverso abdominal, los músculos profundos de la espalda y el diafragma, forma un conjunto que estabiliza la columna lumbar y la pelvis cada vez que coges peso, toses o haces un movimiento brusco.
Cuando uno de esos músculos se debilita, los demás hacen el trabajo extra y se sobrecargan. Si el suelo pélvico y el abdomen profundo no están bien tonificados, la musculatura lumbar trabaja el doble para estabilizar y aparece el dolor. Por eso, si llevas más de dos meses con dolor lumbar, merece la pena valorar también tu suelo pélvico. Revisamos la pelvis, el suelo pélvico por vía vaginal, la calidad de la contracción, si hay prolapso, la musculatura abdominal, el diafragma y la zona lumbar.
Incontinencia fecal y pérdidas de gases
Las pérdidas de gases o de heces también se trabajan en fisioterapia de suelo pélvico, aunque cueste más hablar de ellas. Utilizamos biofeedback del suelo pélvico, electroestimulación anal o vaginal y ejercicios para fortalecer la musculatura pélvica, con especial atención al músculo elevador del ano. Las sesiones combinan el entrenamiento pélvico con ejercicios de core, el aprendizaje de posturas ergonómicas para defecar, técnicas manuales para el estreñimiento y pautas de alimentación.
Aparecen a menudo tras un parto vaginal con desgarro, en la menopausia o después de una cirugía pélvica. En cualquiera de esos momentos puedes consultar. No tienes por qué acostumbrarte a ellas.
¿Qué se trabaja en la fisioterapia para la incontinencia?
El objetivo es que aprendas a localizar y contraer bien tu suelo pélvico, que ganes tono en la musculatura que rodea la uretra, la vagina y el ano, y que tu abdomen profundo y tu postura le ayuden en vez de cargarlo.
Cada tipo de incontinencia y cada mujer necesita un programa distinto. Por eso combinamos sesiones individuales con ejercicios para casa y, cuando ya controlas la técnica, clases en grupo. Los ejercicios de Kegel, los hipopresivos y un pilates sin flexiones bruscas del tronco son la base del trabajo.
El entrenamiento del suelo pélvico supervisado es uno de los tratamientos que recoge el NHS para la incontinencia urinaria. Lo importante es que lo diseñe una profesional después de valorar cómo contraes la musculatura.
Aprender a contraer el suelo pélvico de forma consciente y correcta.
Reducir la presión abdominal que carga el suelo pélvico en los esfuerzos.
Trabajar el tono de la musculatura que rodea la uretra, la vagina y el ano.
Integrar el suelo pélvico en tu deporte y en tus actividades diarias.
Tu recorrido en la clínica empieza así
PASO 1.
Valoración inicial
Todas las pacientes comienzan con una primera sesión individual.
- Analizamos tu caso en profundidad.
- Realizamos la exploración necesaria.
- Te explicamos qué está ocurriendo y por qué.
- Diseñamos un plan de tratamiento personalizado.
- Todo sin compromiso posterior.
PASO 2.
PASO 3.
Seguimiento y evolución
Tu proceso no termina en una sesión. Evoluciona contigo.
- Reevaluamos periódicamente tu progreso.
- Ajustamos el plan cuando es necesario.
- Puedes combinar sesiones individuales y colectivas según tus avances.
Preguntas Frecuentes
Si te estás haciendo estas preguntas, no eres la única. Aquí las respondemos con claridad.
No. El embarazo y el parto influyen, y cada vez más chicas jóvenes practican deportes de alto impacto como correr, tenis, hípica o step. El café en exceso, el tabaco y el estrés tampoco ayudan. La edad no es la única causa de la incontinencia.
Los ejercicios adecuados, adaptados a tu tipo de incontinencia, son la base del tratamiento. Lo importante es aprender a contraer bien el suelo pélvico, saber en qué posiciones activarlo y trabajar el abdomen profundo. Por eso conviene empezar con supervisión y no por tu cuenta.
No. Si bebes poco, la orina se concentra y puede irritar la vejiga, y acabarás yendo más veces al baño. Bebe cuando tengas sed y sin excederte, porque un exceso de líquido también llena más la vejiga.
Si se te escapa la orina durante una clase de pilates, ese ejercicio ahora mismo no te conviene. Primero valoramos tu musculatura y el tipo de incontinencia, y después elegimos el programa: pilates sin posturas que activen el recto abdominal, o pilates combinado con hipopresivos.
No hace falta, aunque ayuda saber si tienes infecciones de orina, inflamación, prolapso, endometriosis o algún trastorno hormonal. Si notas dolor o escozor al orinar, sangre en la orina o fiebre, consulta antes con tu médico.